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Español2015

525 que termina repentinamente en un precipicio. Nuestra recompensa es una vista de ensueño sobre el brillante agua de la bahía. Nuestra ruta sigue directamente junto al mar por las salinas. Las olas rompen contra la orilla. Casi se tiene la sensación de formar parte del mar. En la mitad de una de las salinas, que transcurre paralelamente al otro lado de la carretera, vemos flamencos, aunque solo los podemos observar a través del objetivo de nuestra cámara. Poco antes de ponerse el sol llegamos al faro del cabo de Gata. La carretera es tan estrecha que tenemos dificultades para pasar con las motos cuando nos cruzamos con otros vehículos. El sol nos calienta cuando llegamos al mirador. Nos sentamos en las rocas, con los volcanes inactivos a nuestra espalda, la inmensidad del Mediterráneo de frente, con nu- estras motos todavía con el motor caliente esperando los kilómetros que nos quedan. Cargados de fan- tásticos recuerdos y energía para la vuelta al mundo real, ya estamos planeando nuestras próximas vacaciones en moto y reencontrar- nos con Andalucía. nubarrones que acompañados por relámpagos y truenos llegan rápidamente a donde nos encont- ramos. Estaba claro, con solo dos días de lluvia al año, nos tenía que tocar uno a nosotros. Aunque para José el temporal es un momento estelar. Todo el equipo está en la terraza y mira como el cielo abre sus compuertas. Nos refugiamos en la tienda de campaña y es- cuchamos como cae la lluvia. A la mañana siguiente, cuando abrimos con cuidado la cremallera de nuestro refugio, nos vuelve a saludar el sol. Esperamos expec- tantes el momento de poder explo- rar el Parque Natural del Cabo de Gata. Nos encaminamos hacia allí sin perder tiempo. Rápidamente cruzamos las interminables filas de invernaderos alrededor de Almería y que producen las hortalizas que comemos en Alemania. En el parque natural el paisaje cambia inmediatamente. La línea de la costa de origen volcánico con sus pistas nos llama inmediatamente a recorrerla con nuestras enduros. Entre Las Negras y San José toma- mos una pista y la seguimos hasta

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